martes, 15 de marzo de 2011

EL TIEMPO VUELA, LA MARIPOSA TAMBIÉN









TEMPUS FUGIT es una frase latina que suele leerse en algunos relojes de péndulo. Y nada tan inquietante como un péndulo que marca el tiempo como un palpitar.
Vivo con la sensación de que el tiempo se me escurre cada día más y estoy segura que a la mayoría también le sucede.
Para poder disfrutar mi tiempo, corro y escapo de todo "cronofago" que se me presente y sin embargo...el día se fué. Y lo que el refrán latino completo nos quiere decir es que el tiempo que se escapa se pierde irremediablemente.
Como trato de aprender, o mejor dicho de desaprender el "slogan" "time is money" y que lo es !, en su más crudo sentido, para reemplazarlo por un simple fluir de pura conciencia. Algunos lo llaman sazen, otros meditar, otros contemplar, y otros simplemente, no hacer nada. Pues bien, en ese transitar, es imposible pasar la cuestión del tiempo en forma desapercibida. Se trata de una noción fundamental. Es la vida misma. Somos tiempo.
Muchos filósofos han abordado el tema, pero ninguno pudo explicarme la sensación de aceleración que fue teniendo. Se lo adjudiqué al avance de la edad, pero no fue causa suficiente.
Y claro, como el que busca siempre encuentra,un día alguien, me habló de la "Resonancia Schumann" más precisamente en que el tiempo parece haberse acelerado de alguna manera y el día parece quedarse corto respecto a años anteriores.

Schumann era el profesor que descubrió el fenómeno cuando trabajaba con sus estudiantes en el cálculo de potenciales en sistemas esfero-simétricos. En sus consideraciones estaban incluidos los valores magnéticos de la Tierra y de la Ionosfera. Lejos de los tecnicismos que rodean esta ecuación, diremos que se trata de una longitud de onda Tierra-aire-ionosfera que al momento del cálculo correspondía a 7.8 ciclos que, sorpresivamente, corresponde a la misma frecuencia del hipotálamo del ser humano y además al resto de los mamíferos.

Posteriores experimentos corroboraron las sospechas iniciales de que la Resonancia Schumann actúa como una especie de marcapasos que señala el pulso de la Tierra y de los seres vivientes con precisión. Las conclusiones llegaron cuando se vio el comportamiento de los primeros astronautas que trabajaban en ambientes carentes de esta sincronía. Lo mismo se observó en voluntarios que ingresaron a un bunker por varios días, aislados de la Resonancia Schumann.

En todos los casos se produjeron síntomas similares como fuertes dolores de cabeza, náuseas, vómitos y desorientación general que remitieron cuando el entorno de las ondas Schumann fue restablecido a través de un resonador. Hay que precisar que el valor de 7.8 Hz se mantuvo hasta 1980, fecha en la cual la Resonancia Schumann empezó a subir y hoy se encuentra alrededor de los 12 Hz. Al parecer esto genera la percepción de tiempo acelerado pues un día ahora “dura” apenas o el equivalente a unas 16 horas y no 24 como hace años.
El problema de esta explicación es que, si bien es muy convincente en su lógica aparente, se basa en datos que la mayoría no puede comprobar. Además de que el tema suele ser usado con pretensiones esotéricas o apocalípticas.
Motivo por el cual, quedó archivado en mi memoria y sólo era rescatado cuando alguien como yo, se planteaba las mismas preguntas y llegaba a las mismas conclusiones: el día se terminó, no pude acabar la tarea que me propuse, y todo se me apila en una larga lista del deber o querer hacer.
Pero ahora es distinto, me refiero desde el terremoto de Chile y muy especialmente con el Tsunami de Japón.
En ambas ocasiones, se habló de la modificación del eje terrestre, en un caso en 7° y en el último en 10°, lo que implica algun cambio en los polos magnéticos.Como consecuencia de esto algún científico o técnico entrevistado habló de la modificación de la percepción del tiempo.
Es posible que los periodistas que deben llenar "espacio o tiempo" televisivo no hayan podido ver las implicancias del tema. No escuché a nadie que preguntara por esos minutos, segundos o nano-segundos que se han perdido.
Pero, ¿¡qué digo!? en medio de un desastre nuclear, ¿a quién le puede importar?
Hoy parece más importante, y también dentro de la teoría del caos: "el efecto mariposa". Su nombre proviene de las frases: "el aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo" o "El simple aleteo de una mariposa en Japón puede cambiar el mundo".

domingo, 6 de febrero de 2011

Michel Onfray, la filosofía para todos?










Entrevistando al autor del Tratado de Ateología
por Luisa Corradini
Transcripto en el blog de Alicia B.Berini


El filósofo Michel Onfray empezó su vida de forma difícil. Nació en un hogar muy pobre, y a los diez años fué abandonado por su madre en un orfanato. A los 28 años sufrió un infarto, y más tarde dos derrames cerebrales. Onfray vive de forma sencilla y alegre. Tiene bloqueada su cuenta, para recibir solo lo que recibiría de jubilación un obrero agrícola. Ve que la vida debe llevarse de manera que pesé más el ser que el tener.

Para Michel Onfray las religiones son únicamente instrumentos de dominación y de alienación. Afirma que los tres monoteísmos profesan el mismo odio a las mujeres, a la sexualidad y que detestan la libertad. Actualmente trabaja en la Universidad de Caen, Francia y es autor de 35 libros, de los cuales "Tratado de ateología" es uno de los más conocidos por el público hispano. A continuación se presenta un fragmento de la entrevista hecha por Luisa Corradini en Paris el 2007 para el diario argentino "La Nación".

Usted afirma que no fue el orfanato lo que lo convenció de que Dios no existe porque a los diez años ya lo sabía. Sin embargo, suele decir también que los adultos que creen en Dios se equivocan. ¿Qué tenía usted a los diez años que un adulto -incluso analfabeto- no tenga a los cuarenta? ¿No es un poco pretencioso de su parte?
No veo por qué debería ser pretencioso o qué es lo que yo tendría de más. Yo no hablo en esos términos. Son los suyos y es su propio juicio de valor. Para ser claro: creí en Dios mientras creía en el Papá Noel. A partir de cierta edad, todo eso me pareció irracional, sin sentido. Eso no quiere decir que fuera un superhombre o un genio precoz. Probablemente solo se trate de temperamento, de carácter inadaptado a las fábulas.

Usted escribe "los monoteísmos detestan la inteligencia". Pero entonces, ¿qué hacer con todos los genios de Occidente que practicaron alguna de las tres religiones del Libro?
Yo hablo de "monoteísmos" y no de "monoteístas". El monoteísmo es una ideología que, en sus principios, detesta que la gente piense o reflexione y prefiere que obedezca y que se someta a la Ley, a la palabra de Dios y a sus Mandamientos. Que hay monoteístas inteligentes, no esperé su pregunta para saberlo. Y tampoco he dudado de la inteligencia de ciertos monoteístas cuando son inteligentes.

Dejemos a un lado la Iglesia como institución e incluso la Biblia. ¿Cómo sabe usted que, en verdad, Dios no existe? Podría perfectamente existir. ¿Cómo saberlo? ¿No cree que aceptar la duda sería una actitud más filosófica?
La duda no es filosófica, es metodológica y prepara el terreno a la solución filosófica. En otras palabras, se duda un momento en un movimiento que debe concluir en una certeza. Descartes solo utilizó la duda de esa forma. Conformarse con la duda es detenerse a mitad de camino. Además, la duda es una deshonestidad intelectual. Aquellos que reivindican la duda no tienen problemas en reivindicar la certeza de esa duda. La coherencia del escéptico debería llevarlo hasta a dejar de hablar. Un filósofo tiene la obligación de hacer llegar su pensamiento a algún lado. En todo caso, aquellos que afirman algo (por ejemplo, la existencia de Dios) son quienes deben demostrarlo. De lo contrario, bastaría con afirmar cualquier cosa (que los unicornios existen, por ejemplo), pedir a su interlocutor que pruebe que lo que uno dice es una necedad y, frente a su incapacidad para demostrarlo, concluir que lo que se está diciendo es verdad. De esa forma se podría afirmar que las mesas giran solas, que los platos voladores existen, que los horóscopos dicen la verdad.

Usted critica a "los hombres que se embriagan de ilusiones". ¿Está mal? ¿Y si eso les permite ser menos infelices? Usted escribe: "El camino de la verdad filosófica es largo y difícil". Pero hay muchísima gente que nunca tendrá la posibilidad de hacer ese camino. ¿Por qué negarles su propia forma de consuelo a aquellos que creen en algo superior?
Prefiero una verdad que duele a una mentira que calma. Pero cada uno puede preferir el opio de la ilusión a la realidad. Yo le reprocho a la ilusión enemistarnos con la única certeza que tenemos: la vida es aquí, aquí y ahora. Las religiones nos invitan a vivir en la expiación, con el pretexto de que vivir como si uno estuviera muerto aquí nos abrirá la vida eterna una vez muertos. Yo consagro gran parte de mí tiempo -sobre todo cuando creo universidades populares abiertas a todos-, a ofrecer una alternativa filosófica a la propuesta religiosa. Creo que es necesario popularizar la filosofía para reconciliar al hombre consigo mismo, con su cuerpo, su vida, los otros y el mundo, sin que tenga que pasar por todas esas ficciones religiosas.

Cuando un creyente piensa en el universo, imagina una suerte de más allá, donde pone a todos sus seres queridos, sus divinidades y sus ilusiones. Esa dimensión debe de ser imposible de borrar una vez adquirida. ¿Qué hay en la imaginación de un ateo total?
Un mundo exactamente igual de vasto. ¡Qué extraña idea tiene usted del ateo! ¿Lo cree incapaz de imaginación? ¿De vida espiritual? ¡Es curioso que piense en el ateo como una especie de idiota de cerebro limitado, con escasas posibilidades estéticas, emocionales, afectivas y espirituales!

En todo caso, tengo la impresión de que la desaparición de lo sagrado no es inminente. ¿Cree usted en una humanidad sin religión?
Siempre habrá religiones, porque las religiones viven de la angustia y del miedo de los hombres, y porque estamos lejos de haber terminado con los temores existenciales. El ateo está condenado a militar por una causa perdida. Pero poco importa que esté perdida, si es una causa justa. Lo irracional, lo irrazonable, la ilusión, las ficciones disponen de un futuro grandioso, pues el mundo liberal que se prepara en nuestro planeta odia la cultura, que hace retroceder a los mitos, entre ellos, la religión.

Usted escribe: "La autoridad me resulta insoportable; la dependencia, invivible. Las órdenes, invitaciones, pedidos, propuestas, consejos me paralizan". ¿Cómo hace para organizar su relación con los demás, sobre todo con sus allegados?
Desde los 17 años, (cuando dejé mi familia para vivir sin ayuda alguna) construí mi vida a fin de tener que obedecer -¡y mandar!- lo menos posible. No me pida detalles porque tendríamos que consagrar la entrevista a esta cuestión. Digamos que es necesario evitar el matrimonio y los hijos, los honores, la riqueza y las situaciones de poder. Soy soltero, sin hijos, me importan un bledo las condecoraciones, los puestos honoríficos en instituciones universitarias. Vivo muy bien con o sin dinero, porque el dinero nunca fue una obsesión en mi vida, no soy representante de esto ni de aquello. Trato de no deberle nada a nadie. Vivo de mi pluma, y mis lectores, comprando mis libros, hacen posible esta situación social magnífica, casi una vida de rey.

Usted se declara a favor de un hedonismo del ser y no del tener. ¿Me puede explicar?
Es muy difícil en dos palabras. Digamos que todas las cosas que tienen que ver con la posesión (dinero, situación social, riquezas, propiedades, bienes habituales de la sociedad de consumo) no son un fin en sí mismas. Por el contrario, lo que depende del ser (libertad, amistad, amor, afección, dulzura, serenidad, paz consigo mismo, los otros y el mundo) constituye el ideal de sabiduría hacia el que hay que tender. Disfrutar de una cosa no presenta demasiado interés, disfrutar de un momento de sabiduría es uno de los grandes instantes de la vida.

¿Y cuál es la diferencia entre ese hedonismo y el estoicismo?
La oposición entre ambas escuelas suele ser una cuestión de universitarios. Hay que leer las Cartas a Lucilio de Séneca, el estoico. Allí hay cantidad de argumentos epicúreos. En mi libro Contra-historia de la filosofía explico cómo esta oposición entre dos sensibilidades filosóficas fueron instrumentalizadas por Cicerón con fines políticos: era necesario desacreditar a los candidatos epicúreos al Senado, y Cicerón, el estoico, los estigmatizó como voluptuosos e incapaces de ocuparse de la cosa pública. Después, el cristianismo se apoderó de esos argumentos que perduran hasta hoy.

Usted es un filósofo decididamente orientado hacia la modernidad. ¿Qué lugar reserva en su reflexión al psicoanálisis y a las neurociencias? ¿No cree que esta última esté terminando con Freud?
Tengo el proyecto de escribir un libro sobre el psicoanálisis que evitará dar poderes absolutos tanto a Freud como a las neurociencias. Rehabilitaré el psicoanálisis como un chamanismo posmoderno, precisando que el cuerpo no es una cuestión de inconsciente psíquico, sino de inconsciente neurovegetativo.

¿Está usted satisfecho de su vida? Quizás sea ridículo preguntarle a un filósofo si es feliz, pero…
¡Pero yo soy absolutamente feliz! De lo contrario dejaría de escribir lo que escribo, de enseñar lo que enseño y de dar las conferencias que doy por el mundo. A menos que fuese un estafador. Y yo sé que en filosofía también existen los estafadores.

domingo, 25 de julio de 2010

NACISTE

Naciste en el hogar que precisabas,

Vestiste el cuerpo físico que merecías,

Vives en donde mejor el universo te situó,

de acuerdo con tu progreso.

Posees los recursos financieros coherentes

con tus necesidades, ni más, ni menos, pero

lo justo con tus necesidades terrenas.

El ambiente de trabajo es el que elegiste

voluntariamente para tu realización.

Tus parientes, amigos son las personas que

atrajiste con tu propia afinidad.

Por lo tanto, tu destino está constantemente

sobre tu control.

Tu escoges, recoges, eliges, atraes, buscas,

expulsas, modificas, todo aquello que rodea

tu existencia.

Tus pensamientos y voluntades son la llave

de tus actos y actitudes….

Son la fuente de atracción y repulsión en tu

jornada vivencial.

No reclames, ni te hagas la víctima.

Antes de todo, analiza y observa.

La mudanza está en tus manos.

Reprograma tu meta, busca bien y vivirás

mejor.

“Aunque nadie puede volver atrás y hacer un

nuevo comienzo, cualquiera puede comenzar

ahora y hacer un nuevo fin”

Chico Xavier

lunes, 12 de julio de 2010

ELTERAPEUTA DESEADO


Reconozco que el título es ambiguo como suele ser el tema cuando es tratado con ligereza y no tanto. La relación terapeuta-paciente es una modalidad afectada por muchas fantasías del imaginario popular. Sería mendaz negar que en muchas oportunidades algunas de esas relaciones han evolucionado del sentido terapéutico al erótico, sin embargo no creo que en número mayor al de otros tipos de vínculos como jefe-secretaria, médicos-enfermeras, etc. Es más, aunque no pueda avalar y sostener lo que digo por falta de estadísticas, como es obvio, se me ocurre pensar que quizás es infinitamente menor en el primer caso debido a motivos muy importantes:

En primer lugar el estudio de la transferencia y contratranferencia nos advierte de ese peligro y sus efectos negativos sobre el tratamiento del paciente, ya no sólo por la dificultad de buena evolución dado que la relación estaría viciada por la misma neurosis de transferencia sino por el antecedente de falta de confianza en otras futuras relaciones terapéuticas. En cuanto al profesional sería una de esas faltas máximas de la deontología, contra sí mismo, y mal vista por las instituciones que suelen representarlo como por sus propios colegas.

Lo cierto es que en el binomio la parte más vulnerable, en principio, se encuentra en el consultante que confiado ante determinado problema concurre al consultorio. Toda posible evolución se realizará a partir de la confianza que ambos depositen en la relación.

Bien pero ese no es el tema principal que quiero tratar aquí. Me gustaría determinar cuáles serían las condiciones mínimas y necesarias para ser un buen terapeuta más allá de lo dictaminado por las teorías pertinentes.

Por supuesto que la idea del sexo del terapeuta suele ser importantes. Las personas suelen elegir uno u otros sexos en función de con quienes piensan que se sentirían más cómodos o relajados para tratar temas que los desvelan. Además las cosmovisiones de género son diferentes.

Luego vendrán otros componentes que serán evaluados en diverso orden. El económico, es decir el honorario, suele ser determinante, quizás mucho más que el tipo de teoría que desarrolla el terapeuta.

Si bien es cierto que la cantidad de teorías y estilos serían casi imposibles de considerar profanamente, es cierto que los caminos son muy diferentes, aunque los buenos resultados -alrededor de un 30 %- se dice que se reparten entre los buenos representantes de todas las escuelas.

Como terapeuta me siento obligada ha escribir estos mensajes que se trasmiten de libro en libro, de boca en boca. Pero quiero olvidarme por un momento que tengo como interlocutor imaginario en mi escribir a otro colega, o algún consultante y me pregunto:- ¿cuál es el estilo de terapeuta deseado? Y supongo que la respuesta ha de ser tan variopinta como personas y experiencias se consulte. Por lo tanto, decido interrogarme a mí misma.

De mis experiencias, rescato que prefiero:

*La no ortodoxia

Seguramente no debiera ejercer ninguna ortodoxia. Tiene que tener una teoría muy sabida pero absolutamente tiene que excederla. Su biblioteca tiene que ser amplísima. No debe estudiar psicología sólo de los libros específicos. Debe abordar al ser humano por todos los ángulos posibles. Filosofía, sociología, antropología, primatología, la mayor parte de los abordajes del lenguaje: ontología del lenguaje, hermenéutica, semiótica, etc. etc. Claro que tiene que poder sorprenderme, estoy cansada de las respuestas de molde, de esas que escribí al principio de esta nota. Tiene que saber que todo lo que hoy es episteme mañana puede ser subvertido.

*Amar el humor

Decididamente tiene que amar el humor, es tan deliciosamente desestructurante y terapéutico aprender a reírse de uno mismo.

*La voz orquesta para el alma

Es importante la voz, desde la forma de modular las palabras hasta el tono parejo envolvente sin ser monocorde. Es imposible llegar al alma con chillidos inarmónicos como orquesta desafinada.

*La comunicación

Está bueno que podamos hablar con cierta elocuencia para ser lo más precisos que podamos en lo que expresamos dado que estamos co-construyendo mundos posibles para mi propia vida. Aunque a veces las voces de la calle en su boca adquieren una dimensión mundana que nos saca de la torre de marfil y la asepsia del consultorio.

*Libertad

Es de suponer que si llego a terapia es porque algo no funciona y por lo tanto se impone un cambio. Pero ese cambio tiene una condición que la persona siga reconociéndose a sí misma y no llegar a convertirse en lo que el terapeuta dice que debe ser. Por lo tanto se agradece si reconoce que hay muchos puntos de vista y muchas éticas posibles.

*Abandono de personaje

Me gustan las relaciones transparentes, que abra la puerta y que sonría o esté serio pero que no se ponga la careta de terapeuta. Así será legítimo cuando me señale que yo me estoy poniendo alguna.

*Sensibilidad y calidez

Sensibilidad y calidez en una medida justa. Esa medida la aporta la misma relación y los códigos implicados.

*La sabiduría de no saber

Existe una exigencia en el desarrollo del rol que parece determinar que el terapeuta debe saberlo todo. Los seres humanos somos universos imposibles de abarcar. Estaría bueno que lo verbalizara cada tanto.

*Transparencia-Congruencia

Hay algo que ha quedado en todas las escuelas como resabio del psicoanálisis que es la total opacidad de la vida personal del psicoterapeuta dado que éste ha de funcionar como pantalla en blanco para las proyecciones del analizando. Si bien entiendo la importancia de resguardar la intimidad del terapeuta y proteger al paciente de los problemas personales de su terapeuta. Entiendo que en este tema es muy importante la transparencia no sólo de lo que hace sino de lo que es.

Esto puede parecer insólito, sin embargo los agentes de salud no siempre son transmisores de la misma.

Sus códigos de vida no deberían ser muy alejados de los del consultante, se corre el riesgo de iatrogenia.

*Definitivamente tiene que ser un artesano, un sastre a medida, su estilo tiene que conjugar con el ser único que soy. Mi medida es su teoría y no debiera ser que su teoría se convierta en mi lecho de Procusto.



domingo, 20 de junio de 2010

TDPM- LA CARA OSCURA DE LA LUNA


Carta abierta a una consultante
Primero hago una aclaración profesional previa, por cuestiones culturales que exceden el motivo de este mail, generalmente cuando hablamos de salud tendemos a dividir en dos planos casi irreconciliables, los médicos hablan de enfermedades físicas y los psicólogos de trastornos mentales, neurosis, psicosis y otras hierbas. Lo cierto es que el ser humano como una totalidad siempre termina siendo una entelequia inalcanzable.
Yo participo de ese universo dual. Trabajo en psicología y estoy casada con un médico, eso me obliga por momentos a volar en teorías abstractas de pura psiquis y en otros a buscar afanosamente las explicaciones en un mundo más positivista de causas y efectos probables sobre una base biológica.
Es decir, soy una "leona de dos mundos", un ojo ve una cosa, el otro lo completa. Llegado ese punto aplico el escepticismo, dudo de la verdad de ambos puntos de vista. Y me esfuerzo por ver a la persona "completa" con su parte biológica, psicológica, social y espiritual. Y busco el camino ´que creo más eficaz para ella entre un sinnúmero de recorridos que yo voy recorriendo junto con ella. Trato de hacer un trabajo artesanal como si fuera un sastre que acomoda la mejor seda que encuentra para que calze sin sobrar y sin tironear sobre la persona. El universo dirá si voy conforme al tao.
Bueno, en este mail, te voy a escribir sobre la incidencia biológica en la psiquis que -claro- es el que más uno rechaza porque su espíritu se resiste a considerar a la persona como un sistema de vertidos hormonales, pero no podemos dejarlos totalmente afuera.
Cuando yo era joven, es decir fértil, un día llegué hasta lo de mi terapeuta y maestro con un problema existencial de esos que parecían sin solución, la vida se había vuelto negra y amarga. Su afecto y dedicación lo habían llevado a conocerme muy bien. En esa oportunidad él me hizo un señalamiento con una pregunta:- ¿Estás en la fecha próxima a tu menstruación? Creo que en ese momento me enfurecí, me pareció una actitud machista, una opinión degradada. ¿Cómo se atrevía a bastardear mi problemática? Sin embargo, mi terapeuta-maestro no era para nada un biologista, de modo que tomé su respuesta que en ese momento parecía no apuntar a la solución del problema y la puse a prueba.
Meses después, volví a encontrar síntomas parecidos. ¿El mundo cambiaba o yo cambiaba?. Hasta que pude ver que el mundo estaba allí y yo lo significaba todo el tiempo. A veces parecía ser vivible y hermoso y otras más allá de lo que pasaba se volvía gris, doliente, sólo podía llorar, las cosas lindas de la vida parecían deslucirse, creía que no había retorno. Sin embargo, días después, casi insensiblemente algún rayito de luz comenzaba a aparecer. Sorpresa!! qué coincidencia! otra vez estaban dando vueltas mis ciclos y la luna volvía a burlarse de mí.
Me preguntarás: ¿y saber eso de qué sirve? Bueno, la primera que se me ocurre es que "el saber es poder" y saber que "eso", es decir, la oscuridad de la luna es algo normal y que debía tenerme paciencia, cambió mucho el sentido de mi existencia. La toma o no de alguna medicación paliativa de los síntomas fue secundaria. Lo más importante era que las exigencias de la época habían hecho postergar y negar mi aspecto femenino. Ahora sabía que eso también iba a pasar...y como dice la canción: Aunque no lo veamos el sol siempre está. Saber de esas "crisis recurrentes" hace que una no se arriegue a "soluciones dramáticas" como cambio de pareja, abandono de trabajo, mudanzas internacionales, repudio de familia. Sabemos de qué hablo, no?
Para finalizar te digo que leas si te interesa sobre TDPM y si querés, podés llevar un calendario de anotaciones de síntomas para confirmarlo o no.
Te mando un beso y cuando pueda, te escribo un mail más existencialista para completar el esquema.
Alicia Bibiana Berini
Virrey Loreto 1520 7° E
C1426DXB CABA
Tel 11 4780 3668
cel 15 4141 5730

Una mujer tiene el TDPM si presenta cinco o más de los siguientes síntomas:

  • Se siente deprimida
  • Se siente tensa, ansiosa o “con los nervios de punta”.
  • Es temperamental o llora a menudo
  • Está constantemente irritable y enojada hasta el punto de tener conflictos con otras personas
  • Ha perdido el interés por lo que antes disfrutaba
  • Tiene dificultad para concentrarse
  • Tiene poca energía
  • Tiene cambios en el apetito, come demasiado o siente deseos intensos de consumir ciertos alimentos
  • Tiene dificultad para dormir o duerme demasiado
  • Se siente abrumada
  • Tiene síntomas fisiológicos como senos sensibles o inflamados, dolores de cabeza, dolor en las articulaciones o los músculos, hinchazón abdominal y aumento de peso

Casi siempre, los síntomas comienzan la semana antes del periodo de la mujer y terminan unos días después del comienzo del periodo. Llevar un registro de síntomas le ayudará a su proveedor de atención médica a determinar si tiene el TDPM.

Los medicamentos que se llaman inhibidores de la recaptación de serotonina pueden ser útiles para tratar el TDPM en algunas mujeres. Estos medicamentos se usan para tratar la depresión.

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Libros que inspiran este blog

  • Actos de significado. Jerome Bruner
  • Actos del lenguaje. Rafel Echeverría
  • Coaching. El arte de soplar brasas. Leonardo Wolk
  • Coaching. El arte de soplar las brasas en acción. Leonardo Wolk
  • Cultura escrita y oralidad. David R. Olson y otros (comp)
  • El buho de Minerva. Rafael Echeverría
  • El orden del discurso. Michel Foucault
  • El sí-mismo en proceso. Vittorio Guidano
  • El tao de la física. Fritjof Capra
  • El yo saturado. Kenneth J. Gergen
  • Estudios y diálogos sobre la identidad personal. Giampiero Arciero
  • Fuentes del Yo. Charles Taylor
  • Heidegger y la cuestión del Tiempo. Francoise Dastur
  • Hermenéutica del sujeto. Michel Foucault
  • Historia y Narratividad. Paul Ricoeur
  • La construcción social de la realidad. Berger y Luckmann
  • La educación puerta de la cultura. Jerome Bruner
  • La mente narrativa. Juan Balbi
  • la quinta disciplina en la práctica. Peter Senge y otros
  • La quinta disciplina. Peter Senge y otros
  • La terapia como construccion social. Seila McNamee y otro
  • Los anormales. Michel Foulcault
  • Narrativas contadas, Narraciones vividas. Ricardo Ramos
  • Ontología del lenguaje. Rafael Echeverría
  • Pasos para una ecología de la mente. Gregory Bateson
  • Por la senda del pensar ontológico. Rafael Echeverría
  • Realidad mental y Mundos posibles. Jerome Bruner
  • Realidades conversacionales. John Shotter
  • Signo: Humberto Eco
  • Soñar la realidad. Lynn Segal
  • Teoría de la comunicación humana. Watzlawick y otros
  • Wittgenstein: Mundo y Lenguaje. Prades Celma y otro